5 cosas que puedes hacer tú para ayudar a las personas refugiadas

Refugiado: “persona que ha cruzado una frontera internacional debido al temor fundado de ser perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opinión política”. (Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados).

Según los datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) a finales de 2019 había 79,5 millones de personas desplazadas a la fuerza en el mundo, de los cuales 24,5 millones de personas se hallan refugiados en terceros países. 

Si su situación entonces ya era de extrema vulnerabilidad, con problemas de habitabilidad o acceso a la salud, la pandemia de Covid ha hecho aflorar aún más si cabe sus carencias: falta de medidas de protección ante la epidemia, más hambre y pobreza, imposibilidad de acceder a algún empleo o la interrupción de la ayuda humanitaria, ha hecho que los últimos meses sean una auténtica catástrofe para las personas refugiadas. Sin olvidar que el 40% de ellas son menores, niñas y niños que se ven obligados a vivir en condiciones poco adecuadas para su desarrollo y con serias dificultades para recibir educación que les ayude a romper la espiral de la pobreza. 

El Día Mundial del Refugiado, que se celebra cada año el 20 de junio en conmemoración de la Convención sobre el Estatuto del Refugiado (que en 2021 cumple 70 años), nos brinda la oportunidad para llamar la atención sobre la enorme crisis que las personas refugiadas atraviesan a lo largo y ancho del planeta: personas que habitualmente huyen en condiciones de grave riesgo para su vida y de los que miles fallecen cada año en las rutas migratorias. 

Superar la pandemia sin dejar a nadie atrás es un gran desafío que solo podremos abordar con la colaboración de todos y por eso hoy queremos darte ideas sobre acciones que puedes hacer también tú para ayudar a las personas refugiadas y luchar contra la indiferencia. 

1. Infórmate 

Las personas que sí logran llegar a nuestro continente, no lo tienen nada fácil. El discurso de odio contra migrantes o refugiados/as es uno de los grandes males que dificultan de manera continua que Europa pueda llevar a cabo una política de acogida digna y que cuente con el apoyo de la sociedad.  

Crear un bulo es sencillo, corre cómo la pólvora, pero desmontarlo puede ser complicado. Una manera de empezar a ser generador de una opinión consistente y fiable, es estar informado a través de investigaciones y periodismo de migraciones: siguiendo medios de comunicación especializados, como PorCausa o Baynana donde las personas migrantes y refugiadas toman la palabra; o también puedes leer informes en CEAR, ver el Ciclo “Refugiados en el Cine” de ACCEM o apoyar las campañas de SOS Racismo

2. Apadrina 

Jordania es uno de los países que más personas refugiadas sirias ha acogido desde el principio del conflicto, que dura más de 10 años. Según el gobierno jordano la cifra es de 1,2 millones de personas donde la mitad son niños y adolescentes.

En Global Humanitaria llevamos seis años trabajando para satisfacer las necesidades de la población siria refugiada en Jordania, articulando proyectos,  principalmente a través de programas de apoyo educativo para los niños, niñas y adolescentes sirios en los campamentos de Madaba y Ammán.

Además, apadrinar te proporciona una experiencia enriquecedora, donde se produce un acercamiento entre dos culturas y realidades distintas mientras a la vez amplías las oportunidades de futuro del menor apadrinado y su comunidad. 

3. Acoge

Recibir o admitir a una persona refugiada en tu casa con el fin de tenerla como invitada, ayudarla o protegerla es otra medida para entender y cambiar esa realidad. Está demostrado, tal y como recoge la Campaña  “Hospitality is Humanity” de Jesuit Refugee Service (JRS), que cuando acoges a personas refugiadas la vida de las dos partes implicadas en esta ecuación se transforma para siempre. Además de poner rostro, nombre y apellidos a las historias dolorosas que atraviesan millones de personas para salvar su vida.

4. Movilízate 

“Durante estos tiempos difíciles hemos visto una solidaridad que atraviesa fronteras. Gente corriente que ha dado un paso adelante para ayudar. Comunidades que han seguido demostrando una acogida extraordinaria” dijo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi. 

– Defiende el derecho de asilo.

– Denuncia cuando seas testigo de delitos de odio o vulneración de derechos de las personas refugiadas.

– Únete a las campañas que tendrán lugar estos días

– Apoya partidos con una política de acogida acorde al derecho internacional humanitario.

5. Integra

¿De qué sirve acoger sin integración? Un ejemplo de integración es el proyecto Befriending, realizado en Madrid a través de la ONG Rescate donde tu creas un vínculo horizontal con una persona refugiada y le ayudas por ejemplo con el idioma, si necesita apuntarse a algún lado, información sobre un asunto, rellenar un documento, conocer más personas de la ciudad, etc. Esta medida crea puentes entre personas de distintas culturas de manera horizontal y lucha contra los estereotipos y prejuicios. 

Martín Luther King decía “no me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena”. ¿No crees que ha llegado la hora de actuar?