Bolivia

Acciones contra la violencia familiar en Bolivia

Acciones contra la violencia familiar en Bolivia

Desde Cochabamba, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Hace diez años, las mujeres bolivianas que nacieron y crecieron en el campo no iban a la escuela o llegaban a cursar como máximo tres grados de primaria. Durante años las mujeres no participaban en las reuniones comunitarias, en cuestiones básicas como el control de la natalidad, para ellas no existían métodos anticonceptivos, viéndose imposibilitadas de concurrir a la posta sanitaria más cercana. El machismo, que todavía sigue arraigado con fuerza, ha sido la principal causa de esa situación.

Así lo explicó a nuestro blog Josefina Márquez, directora de Aynisuyu, ONG dedicada a la difusión y protección de los derechos humanos, con la cual Global Humanitaria ha desarrollado proyectos dirigidos a niños y adolescentes. En el caso de la violencia contra las mujeres, señaló: “cuando ocurre un caso de violencia intrafamiliar deben saber que tienen derecho a denunciar, ya sea maltrato físico, psicológico, sexual…Para eso hay defensoría del pueblo en cada municipio, aunque aún hay mucho desconocimiento del tema. Es vital fortalecer los derechos humanos y capacitar a policías y jueces en salud y educación”. Más

Conservación de saberes ancestrales en Bolivia

Conservación de saberes ancestrales en Bolivia

Desde Bolivia, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria

Los agricultores, como los navegantes, saben observar y descifrar las señales de la naturaleza, porque así manda la tradición y porque no a todas partes llegan los pronósticos meteorológicos convertidos en espacios estrella de la tele.

En un margen de tiempo relativamente corto, hemos pasado del agujero de la capa de ozono y las consecuencias del efecto invernadero hasta instalarnos en el cambio climático, que no parece ser otra cosa que la fatiga de la madre naturaleza ante tanto desmadre humano. Y así lo perciben los campesinos cochabambinos del centro de Bolivia, que en los últimos años padecen las consecuencias de estos cambios. En ese sentido y sin ánimo de enaltecer desmesuradamente ninguna cultura –casi todas tienen sus bienes y sus males- los quechuas y aimaras han mantenido un diálogo con la naturaleza que no deja de sorprendernos a quienes provenimos de la ciudad.

Habituados a vivir de lo que la tierra les ofrece, tanto la siembra como la cosecha se convierten en un rito que implica mucha observación previa, con todos los sentidos. Se ve, se huele, se escucha, se palpa. Así lo vive desde hace décadas don Julio Morales, quien a los 82 años comparte su sabiduría con hijos y vecinos, lo que la tierra, la fauna y el cielo anuncian. Más

Un NO rotundo a la explotación y violencia contra niños y mujeres en Bolivia

Un NO rotundo a la explotación y violencia contra niños y mujeres en Bolivia

Por Iris Alandia, responsable de proyectos de Global Humanitaria  en Bolivia

En Bolivia existen leyes y reglamentos nacionales y municipales que propugnan “la defensa intransigente del interés superior de la niñez, la juventud y de la mujer para la protección de sus derechos”, entre las que podemos citar el Código del Niño, Niña y Adolescente, la Ley Contra la Trata y el Tráfico de Personas, la nueva Ley Integral de Protección contra la Violencia hacia la Mujer, entre las principales.

Pero a pesar de la existencia de este conjunto de disposiciones legales, los índices de violencia -a nivel nacional- se han incrementado de forma alarmarte. Es así que, según la Asamblea de los Derechos Humanos de Bolivia, el país ocupa el segundo lugar  en América Latina por casos de violencia contra las mujeres, mientras que, según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDSA – 2008), en el 83% de los hogares de Bolivia existen niños y niñas que son castigados físicamente y/o psicológicamente, por algún adulto. Más

Mes de las mujeres. Doña Leo, líder regional en Cochabamba

Mes de las mujeres. Doña Leo, líder regional en Cochabamba

“No me gusta que las cosas se dejen como están”

Por Iris Alandia, responsable de proyectos de Global Humanitaria en Bolivia

Leonarda Guevara Sandagorda, de 62 años, es una mujer quechua de la comunidad de Pampa Mamata del valle alto de Cochabamba (Bolivia).  Doña Leo, como la llaman, es una mujer respetada por muchos, por su  fuerte temple y  porque no le gusta  que “las cosas se dejen como están”. Tiene 5 hijos, 3 mujeres y 2 varones, a los que les ha impulsado a estudiar, pues no quería que pasaran por su experiencia: “yo he sufrido  por haber sido excluida por no saber  leer y escribir, en  carne propia lo padecí”, nos cuenta. Ahora, después de 30 años de lucha incesante junto a otras mujeres,  continúa al frente de la comunidad como presidenta de la Junta Escolar, y de la organización de mujeres; es además Secretaria de Relaciones de la Central Regional de Tarata.  Doña Leo se ha ganado el respeto y reconocimiento  por su liderazgo a nivel regional. Más

Migraciones en Latinoamérica: el largo viaje a la supervivencia

Migraciones en Latinoamérica: el largo viaje a la supervivencia

Desde Colombia, Leticia Jaramillo, responsable de identificación de proyectos de Global Humanitaria. 

Recorrer las comunidades latinoamericanas donde Global Humanitaria trabaja desde hace más de diez años, permite conocer realidades, historias de vida que a la distancia pueden pasar desapercibidas, pero que marcan el presente y futuro de sus habitantes, como es el caso de las migraciones.

Global Humanitaria en Guatemala, Nicaragua, Bolivia, Perú y Colombia, trabaja con comunidades de zonas rurales, donde las oportunidades laborales son escasas y los salarios precarios. La población en edad de trabajar al ver que no cuenta con opciones de generación de ingresos para satisfacer las necesidades de sus numerosas familias (5 a 7 miembros), debe pensar en emigrar, bien sea a los países vecinos, como es el caso de Guatemala a Belice; de Nicaragua a Costa Rica; de Perú a Chile, y desde Bolivia a Argentina o Brasil. Más

Para la vida, cultivando saberes

Para la vida, cultivando saberes

Por Emma Lazcano, directora de la organización boliviana CENDA*

La chacra, la parcela, es el espacio donde las familias campesinas andinas recrean sus saberes ancestrales y reproducen sus propios modos de vida en torno a la tierra,  las semillas y el agua, transitando por un ciclo agrícola al compás de los ritmos y señales de la naturaleza. A dichas familias, conocer estos ritmos y señales  les resulta ineludible,  para saber en qué momentos y cómo vienen las lluvias, por tanto, cuánto y dónde sembrar. En qué suelo depositar cuál semilla; desde dónde otra variedad. Trazando qué tipos de surcos y en qué direcciones. Más

Inseguridad y seguridad alimentaria en Bolivia

Inseguridad y seguridad alimentaria en Bolivia

Por Iris Alandia, responsable de proyectos Global Humanitaria en Bolivia.

Si bien en Bolivia ha disminuido la pobreza extrema, todavía es uno de los países más pobres de la región, cuyos niveles de ingreso no les permite a sus habitantes cubrir el coste de una canasta familiar media. El consumo de alimentos en Bolivia se concentra en pocos productos, por lo que el 63% de los hogares no cubren los requerimientos calóricos.  El área rural sigue siendo la población más pobre y afectada con altos niveles de malnutrición: el 26.5% de niños menores de 5 años presentan desnutrición crónica. Más

Bolivia: educar para la vida

Bolivia: educar para la vida

En territorio boliviano viven 10 millones de personas, de las cuales 6 se encontraban en condiciones de pobreza en 2007 (Programa de la ONU para el Desarrollo). Bolivia es uno de los países más desiguales de la región en términos de ingreso. Y esta desigualdad se refleja también en términos lingüísticos, ya que el castellano ha prevalecido frente al quechua, aimará o guaraní, entre otros, en distintos ámbitos de la vida pública.

“La lengua aparece como un factor muy importante de posicionamiento social y discriminación”, dice a Global Humanitaria la pedagoga cochabambina Magali Arandia. “Es un proceso duro y complejo, en el que enfrentamos odio y racismo. Las clases dominantes han sido afectadas en sus intereses sociales y económicos y por eso muchos están disconformes. Hay que asumir el cambio que nos permita vivir en un país más justo, con dignidad”, subraya Magali. Más