La cultura de la no violencia en la historia

El pasado 2 de octubre se cumplían 150 años del nacimiento de Mahatma Gandhi, una fecha que la Asamblea General de las Naciones Unidas marcó hace doce años en el calendario para celebrar el Día Internacional de No Violencia.

Es por eso por lo que, al hilo de esa efeméride, queremos destacar a los personajes y grupos de personas que han pasado a la historia por plantarle cara a la violencia únicamente armados con la bandera de la paz. ¿Nos acompañas en este camino?

Los adalides de la no violencia

Cuando hablamos de la cultura de la no violencia, es inevitable que la figura de Mahatma Gandhi y su movimiento de liberación se nos venga a la mente. Gandhi fue capaz de dirigir a la India hacia su independencia rechanzando la violencia, incluso bajo durísimas condiciones. Por eso se convirtió en una fuente de inspiración de los movimientos no violentos, especialmente en lo referente a la lucha por el reconocimiento de los derechos civiles y por el cambio social.

El principio de la no violencia tiene una relevancia universal y busca conseguir una cultura de paz, tolerancia y comprensión. Así, entendemos como cultura de la no violencia a una acción generalmente colectiva cuya finalidad es la de alcanzar objetivos políticos, cambios sociales, morales o espirituales sin causar daño en el adversario, y tampoco en la naturaleza.

Esta acción no renuncia al conflicto, sino que es una manera de hacerle frente. En ese sentido, Gandhi instauró métodos de lucha revolucionarios en los que se rechazaba la lucha armada a fin de desembarazarse del dominio británico. La huelga de hambre es un buen ejemplo de ello.

Pero si bien es cierto que este revolucionario hindú sirvió de inspiración para múltiples casos de insurrección popular posteriores, la cultura de la no violencia ya existía. Encontramos al nombres propios que lo anteceden históricamente, como son los de los escritores Thoreau, que se negó a pagar sus impuestos mientras el Estado mantuviese la esclavitud, y Tolstoi que profundizó en el concepto de la no violencia activa, llegando a influir al propio Gandhi.

Más recientes son los nombres de Nelson Mandela, cuya acción política fue clave a la hora de desarbolar el régimen de apartheid en Sudáfrica, o Martin Luther King, una figura fundamental en la conquista de los derechos civiles de los afroamericanos.

También te podemos citar movimientos no violentos sin rostro, pero no por ello menos importantes, como las manifestaciones multitudinarias contra la guerra de Vietnam o la Revolución de los Claveles portuguesa, que consiguió unir al pueblo y al ejército contra la dictadura de Salazar en 1974.

¿Cuándo surge la cultura de la no violencia?

Metodológicamente hablando, la no violencia activa se originó en la India con Gandhi. Pero puesto que estamos hablando de auténticos levantamientos pacíficos que tratan de promover cambios sociales, morales, espirituales o políticos, es fácil encontrar otros ejemplos en la historia. Uno de los primeros de los que se tiene constancia data del año 494 a. C. Conocida como secessio plebis, fue una huelga de los plebeyos, una insurrección basada en la no cooperación y motivada por las duras condiciones de vida que se les imponían en la antigua Roma. Finalizó con un acuerdo que mejoraba sustancialmente la vida de los plebeyos.

Pero sin duda, y más importante que su origen, queremos resaltar la enseñanza que te ofrece la no violencia: no necesitamos ser destructivos para construir un mundo mejor. Nuestro poder se basa en la participación, y unidos somos más fuertes.

Imagen: Jacqueline Macou