El Informe sobre Desarrollo Humano pide mayor transparencia y participación ciudadana

El Informe sobre Desarrollo Humano de las Naciones Unidas 2013 destaca el crecimiento económico de los “países del Sur”, gigantes como China y Brasil: “Gran parte de esta expansión es impulsada por nuevas asociaciones de comercio y tecnología en el interior mismo del Sur”, señala su administradora, Helen Clark.

Pero advierte: “el crecimiento económico  por sí solo no se traduce automáticamente en el progreso del desarrollo humano. Políticas a favor de los pobres e inversiones  significativas en las capacidades de las personas (mediante un enfoque en educación, nutrición, salud y habilidades de empleo) pueden expandir el  acceso al trabajo digno y lograr un desarrollo sostenido”.

En esa línea de pensamiento, Amartya Sen, Premio Nobel de Economía, nos recuerda que el producto interno bruto (PIB) de un país “es mucho más fácil de constatar y medir que la calidad de vida de las personas”, pero la libertad y el bienestar humanos, y su relación con la justicia y la equidad del mundo, “no pueden reducirse a la simple medición del PIB y la tasa de crecimiento, como muchos desearían”.

El Informe 2013 identifica cuatro áreas específicas de enfoque para sostener el impulso del desarrollo: mejora de la igualdad, incluida la dimensión de género; dotación de voz y participación a los ciudadanos, incluidos los jóvenes; confrontación de presiones ambientales; y manejo del cambio demográfico.

“Debido a que los países cada vez están más interconectados a través del comercio, la migración y las tecnologías de información y comunicación, no sorprende que las decisiones políticas tomadas en un lugar tengan impactos sustanciales en otros lugares. Las crisis de los últimos años (de alimentos, financieras y climáticas) que han arruinado la vida de tanta gente señalan esta cuestión, como así también la importancia de trabajar para reducir la vulnerabilidad de los ciudadanos ante crisis y desastres”, añade Clark.

Amartya Sen por su parte dice que sólo “quien tiene puesto el zapato puede saber dónde le duele”, por lo que solo podremos evitar los dolores “si damos a los demás la posibilidad de opinar y participar ampliamente en el debate público”. “Valorar la calidad de vida es un ejercicio mucho más complejo de lo que puede capturarse a través de un único número”, agrega.

En palabras de Clark, el Informe exige también una mirada crítica a las instituciones de gobernanza mundial para promover un mundo más justo e igualitario. De acuerdo con este Informe existen estructuras desactualizadas, “que no reflejan la nueva realidad económica y geopolítica descrita”.

Desde el Programa de la ONU para el Desarrollo se pide mayor transparencia y rendición de cuentas y subraya el papel de la sociedad civil mundial en la defensa de estas, así como un mayor poder de toma de decisiones para quienes resultan más directamente afectados por los problemas  mundiales.

Puedes leer un resumen del Informe aquí