El lavado de manos, un hábito sencillo y de gran valor preventivo

Desde Puno, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

La altura y las bajas temperaturas; la falta de saneamiento básico y de agua potable, son las principales causas de las enfermedades que afectan a los habitantes de Coata, distrito situado a unos 3.800 metros sobre el nivel del mar, en Puno, Perú.

Stalin Gutiérrez, médico encargado del centro de salud del lugar, atiende a diario a personas de todas las edades que se acercan con infecciones intestinales, respiratorias o dérmicas, generadas estas últimas por los fuertes rayos del sol.

De acuerdo con Gutiérrez, el frío provocado por temperaturas que llegan a los 10 o más grados bajo cero es un factor determinante en la salud de la población. Las familias viven además en medio del campo sin saneamiento, nos comenta, y la falta de higiene trae consigo la diarrea o parásitos intestinales. Es común también encontrarse con un tipo de parásito que vive debajo de la piel y que causa un gran malestar y picor.

Pero el doctor insiste en que buena parte de estas dolencias se resolvería con una correcta higiene personal, porque el simple hecho de lavarse las manos es una gran medida preventiva.

Sin embargo, la tarea no es sencilla, habida cuenta de las duras condiciones en las que viven los más de 6.000 habitantes de la zona. Y este centro de salud tiene que arreglárselas para atender a sus pacientes con escasos recursos humanos: un médico, cuatro enfermeras, dos técnicos y un odontólogo.

“Este centro de salud fue muy bueno pero ahora está muy desorganizado. De hecho tenemos ambulancia pero no hay chófer”, comenta. ¿Y si ocurre alguna emergencia? “Yo mismo conduzco la ambulancia”, nos dice. Y agrega que a primera hora de la mañana es cuando se dedica a hacer las visitas a domicilio.

Gutiérrez insiste en que es fundamental recorrer las comunidades y fomentar el lavado de manos como una de los mejores hábitos de prevención, así como el cultivo de productos muy nutritivos como la quinua para mantener altas las defensas.

Por otra parte, cree conveniente aunar la medicina tradicional indígena con la convencional u occidental. “Los pacientes llegan, me preguntan y luego consultan a los chamanes de su comunidad. Muy bien, les digo yo, hagan todo lo que sea con tal de que se sientan mejor”.