Nuevas tecnologías, internet y los riesgos para los menores

Entrevista con Alberto Payo (Parte I): “El auge de los smartphones ha abierto las puertas a nuevos riesgos y amenazas”

Hoy hablamos con Alberto Payo sobre la relación que tienen los niños con internet y los riesgos para los menores que albergan las nuevas tecnologías. Alberto es periodista especializado en tecnología, cofundador de Applicantes.com, la primera web de información diaria en español sobre aplicaciones y juegos móviles, y colaborador habitual de medios como El Mundo, El Periódico, Business Insider o la revista Muy Interesante.

–  El uso de internet y los riesgos para los menores en este entorno son una preocupación para padres y tutores. Hablamos del ciberacoso, los mensajes sexuales, el grooming, la pornografía, o mensajes destructivos asociados a drogas, o autolesión, etc… ¿Cómo podemos prevenir que los menores de la casa se vean expuestos a estas nuevas formas de violencia?

Lamentablemente no es algo sencillo. Existen numerosas herramientas de control parental, teléfonos limitados, y apps que permiten a los padres monitorizar lo que ven los niños. Aun así, creo que la clave siempre está en la educación y en que los padres se muestren abiertos a hablar de todos estos temas con sus hijos. ¿Se le puede dar una charla a un niño de 10 años sobre pornografía o drogas? Quizás parezca que son muy pequeños, pero hay un porcentaje significativo que tiene contacto con esos contenidos a esas edades. Adelantarse no es malo.

– ¿Están los niños ahora más expuestos que hace una década?

– Sí, sin lugar a duda. Hace diez años los chavales apenas tenían móviles. Si los tenían no estaban conectados a Internet, y los riesgos para los menores en este nuevo entorno no eran tantos. El auge de los smartphones ha abierto las puertas a nuevos riesgos y amenazas. Hace falta mucha concienciación al respecto.

– En India, recientemente se prohibió la descarga de Tik Tok por considerar que fomentaba la pornografía y era una amenaza para los menores. Sin embargo, esta prohibición fue revocada. ¿Está la sociedad sobrepasada por el cambio continuo de las herramientas tecnológicas a la hora de proteger y mediar en el uso que hacen los menores de las mismas?

– Absolutamente. En los últimos años se ha producido un fenómeno muy curioso. Una generación de padres se encontró de golpe con que tenían que lidiar con un montón de herramientas tecnológicas que no sabían usar, mientras sus hijos las utilizaban más que ellos. Apenas podían saber qué era beneficioso o peligroso para ellos. La tecnología ha avanzado tan rápido que a los nativos digitales apenas les da tiempo a pasar de una herramienta a otra. Imagínate entonces a los padres. Es complicadísimo estar al tanto de todo.

– En 2015 la policía británica investigó 30 casos de violación a menores que habían usado Tinder y Grinder. Estas aplicaciones van dirigidas a mayores de 18 años. ¿Cómo podemos limitar el acceso de los menores a estas apps? ¿Se puede exigir a las apps un mayor control de sus usuarios?

– Completamente. Por parte de los padres y colegios siempre debe recaer la labor de explicar a sus hijos que si usan estas apps pueden encontrarse con pederastas o gente malintencionada. Además, creo que las empresas que están detrás de dichas apps tienen también mucha responsabilidad. Deben verificar la edad de sus usuarios solicitando documentos acreditativos si fuera necesario. Ante casos así, se les deben exigir responsabilidades e imponerles sanciones.

– Dejando aparte los peligros, ¿qué aspectos positivos crees que reúnen las nuevas tecnologías para los jóvenes?

– Muchos. Las TIC no dejan de ser herramientas. No son buenas ni malas. Sí lo es el uso que hacemos de ellas. Hoy en día, gracias a la tecnología los más jóvenes pueden conocer cualquier cosa en segundos, disfrutar de cómo son otros lugares, hablar con una persona que esté en la otra punta del planeta, encontrar gente afín, aprender idiomas, estudiar mediante MOOCs, labrarse un futuro gracias a sus capacidades, ayudar a otros, experimentar mundos virtuales… La tecnología puede brindarnos un futuro maravilloso si sabemos cómo aprovecharla y no olvidamos que también es necesario vivir y sentir en el mundo real.

Fotografía: cedida por Alberto Payo