La receta de la felicidad

Todos y todas tenemos derecho a ser felices, pero en un mundo cada vez más individualizado y en crisis, ¿es posible alcanzar la felicidad? ¿Depende de nuestra actitud ante la vida? ¿Influye nuestro bagaje cultural, social y económico? . En 2012, la Asamblea General de la ONU, decretó el 20 de marzo Día Internacional de la Felicidad, para recordar que la búsqueda de la felicidad es un objetivo humano fundamental, debiendo tener cabida en las políticas de gobierno.

Montserrat Hidalgo, Directora de la Universidad de la Felicidad y Mario Alonso Puig, Cirujano y experto en liderazgo e inteligencia humana nos revelan algunas claves.

¿De qué factor principal depende la felicidad? ¿Nos obsesionamos con alcanzarla?

La felicidad, nos cuenta Montse, depende en gran medida de nuestra predisposición. Por una parte, está la predisposición genética y por otra los condicionamientos que se establecen durante los primeros 8 años de vida, que es cuando se forma nuestra personalidad. Pero la buena noticia es que la predisposición es sólo el 40% de la fórmula de la felicidad y es posible cambiarla. Luego tenemos nuestras condiciones de vida, es decir lo que ocurre y lo que tenemos en la vida, esto sólo es el 10% de la felicidad. El 50% restante son nuestras actividades voluntarias, lo que decidimos hacer en nuestra vida, lo que realmente influye en la felicidad, nuestra actividad voluntaria es capaz de cambiar la predisposición, porque es nuestra elección.

Para Mario, la felicidad tiene mucho más que ver con una forma de ser y de estar en el mundo que con el llegar a alcanzar una determinada meta. Una cosa es el bienestar subjetivo, el que colma los sentidos y otra cosa muy distinta es la felicidad que colma el corazón. El bienestar subjetivo depende mucho de las circunstancias en las que vivimos, mientras que la felicidad es algo que emerge de nuestro interior. Se trata de una alegría vital, de un gozo intenso y de una celebración de la Vida. Desde la pura lógica, esto no se puede entender y por eso nos generan tanta sorpresa y confusión esas personas que a pesar de vivir en entornos muy difíciles siguen celebrando la Vida.

¿La felicidad se “entrena” o es algo innato en cada uno de nosotros?

“Por supuesto que la felicidad se entrena, de allí el haber creado la Universidad de la Felicidad”, señala Hidalgo. “Debemos aprender a entender nuestra mente y cómo funcionan nuestros procesos mentales, para comprender que la felicidad y las emociones arraigadas a ella, se generan a través de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones”.

“En nuestro Ser, en nuestra alma, ya somos felices”, dice Alonso Puig, “pero nuestra mente no nos deja verlo. El sol está ahí, pero en un día nublado no lo podemos ver. El trabajo interior es el que nos permite “despejar el cielo de nubes” para que podamos encontrarnos con ese núcleo interno que es fuente de luz y de calor”.

¿Cómo influye el legado cultural, social y económico de las diferentes sociedades en el concepto de felicidad?

El entorno, los valores y creencias de cada sociedad, influyen en su concepto de felicidad. Una persona nacida en EEUU puede tener un concepto muy distinto de felicidad, a una persona nacida en la India. Lo importante de esto, es que todos los seres humanos tenemos la posibilidad de trabajar con nosotros mismos para ser felices, apunta Montse.

Para Mario un claro ejemplo es Bhutan, una sociedad que toma en consideración no solo el producto interior bruto, sino también la felicidad de sus habitantes. Una cosa es vivir bien y otra diferente es estar obsesionado con acumular riquezas y posesiones.

¿Cuáles son los “ingredientes” principales para ser feliz?

Para ser feliz, comenta Hidalgo, “es muy importante el trabajo interior, debemos aprender a conocernos y a descubrir qué es lo que realmente nos llena en la vida. La coherencia también es un ingrediente imprescindible. Ser coherente con lo que piensas, sientes y actúas. Una de mis máximas para ser feliz, es vivir con pasión. Y lo más importante: El  Secreto de la Vida es Dar”.

Alonso Puig nos hace una lista de “6 ingredientes”:

1- Observarse y no juzgarse como medio para conocerse mejor, comprenderse más y llegar así a poder superarse.

2- Desarrollar una “mente de principiante” que nos permita recuperar nuestra capacidad de asombro para poder aprender de todo y de todos. Esto pide de una marcada humildad.

3- Aceptar lo que nos llegue, incluso lo que no nos guste, no como un castigo, sino como algo que aunque ahora ni lo veamos ni lo entendamos, nos puede ayudar a crecer.

4- Desarrollar un espíritu amable, respetuoso, cordial, cercano, generoso y compasivo con los demás. Incluirles en nuestro círculo afectivo.

5- Que nos importe más “iluminar” que “brillar”. Ser agradecido con la Vida, fijándonos más en lo que tenemos que en lo que nos falta.

6- Meditar como camino para trascender la mente y entrar en relación de familiaridad con nuestro verdadero Ser.

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montse hidalgoMontse Hidalgo es experta en Coaching, Inteligencia Emocional y PNL. Speaker y Trainer Internacional.A lo largo de su trayectoria profesional ha ayudado a miles de personas a conseguir sus sueños en los negocios, en las ventas, con sus equipos de trabajo, en sus relaciones y a nivel personal. Fundadora de la Universidad de la Felicidad y Directora del Máster de Coaching e Inteligencia Emocional.  Se licencio en Periodismo, es MBA y RRHH. Es conferenciante, escritora y colaboradora de diferentes medios de comunicación como experta en Coaching, PNL e Inteligencia emocional. Más info aquí

 

 

MARIO ALONSO PUIG

 

Mario Alonso Puig es médico, especialista en cirugía general y del aparato digestivo. Actualmente imparte conferencias y cursos sobre Liderazgo, Comunicación, Creatividad y Gestión del Estrés, a nivel nacional e internacional para múltiples universidades, empresas e instituciones. Más info aquí