Conquistas y retos del gobierno boliviano

Tal y como indicaban las encuestas, el actual presidente boliviano Evo Morales obtuvo el 60 por ciento de los votos en las elecciones generales del pasado 12 de octubre, superando a su principal adversario político Samuel Doria, quien obtuvo el 25 por ciento.

Morales asumirá su tercer y último mandato de acuerdo con la Constitución aprobada en 2009 mediante una Asamblea Constituyente. Cabe recordar que Evo Morales es el primer presidente indígena en una nación compuesta por múltiples naciones originarias, sobre todo quechua, aymara y guaraní.

Nunca antes en la historia del país, los indígenas habían ocupado cargos o lugares de toma de decisiones, cuando ellos representan el 60 por ciento de los 10 millones de habitantes de Bolivia. Desde su independencia, en 1825, el país fue gobernado por una élite mestiza descendiente de europeos, que dio la espalda o explotó a los pueblos originarios.

En 2006, durante su primera presidencia, Morales llevó adelante la renegociación de los contratos con las empresas extranjeras, lo cual permitió que el Estado obtuviese el 81 por ciento de las regalías de la explotación de hidrocarburos y no a la inversa como ocurría hasta entonces. El territorio boliviano posee la segunda reserva de gas natural más importante de América.

En el “periodo Morales”, la pobreza se redujo casi del 40 al 20 por ciento. Es decir, alrededor de 2 millones de personas aún viven en condiciones de pobreza o extrema pobreza, sobre todo en el ámbito rural y en el occidente del país.

Uno de los principales desafíos a los que deberá hacer frente el gobierno será dar respuesta a la alta tasa de asesinatos de mujeres o feminicidios: en los últimos cinco años 513 mujeres fueron asesinadas a manos de sus parejas o exparejas.

En este sentido, la nueva ley contra la violencia doméstica aprobada en 2013 necesita ponerse en práctica, es urgente la formación de funcionarios policiales y conseguir reformar el sistema judicial que además de lento es acusado de corrupto por diversos agentes sociales.

Otro aspecto que ha levantado críticas de los sectores sociales nacionales ha sido la baja inversión en la industrialización. Si bien la economía ha mantenido un nivel de crecimiento del 5,5 por ciento anual del PIB, lo ha hecho sobre todo por la exportación de materias primas, principalmente soja transgénica –otro aspecto polémico-, minerales e hidrocarburos.