Vicenç Fisas: “La guerra nunca es inevitable”

Por Gabriel Díaz, resposable de publicaciones de Global Humanitaria.

En el conflicto colombiano, “no menos de 18.000 niños, niñas y adolescentes forman parte de grupos armados ilegales y organizaciones criminales, y no menos de 100.000 están vinculados a sectores de la economía ilegal directamente controlada por grupos armados ilegales y organizaciones criminales”, asegura la abogada experta en derecho internacional humanitario, Natalia Springer, en su informe titulado “Como corderos entre lobos”.

En tiempos en los que asistimos a los vaivenes de las negociaciones entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, suscribimos y nos hacemos eco de las palabras de Vicenç Fisas, director de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona, quien entrevistado por nuestra revista Global sostuvo que “una guerra nunca es inevitable”. 

De acuerdo con Fisas, para que una negociación de paz llegue a buen puerto “no hay una pauta única, porque todos los conflictos son distintos”. “Pero siempre hay que conocer bien la raíz del problema, las causas; saber por qué la gente se comporta como lo hace; cuáles son sus símbolos, sus referentes; investigar los aspectos ocultos, pues a veces estamos pidiendo una cosa, pero en realidad estamos buscando algo más interno… todo esto se tiene que ir encajando”, añadió.

En el caso de los conflictos armados, “normalmente se entra en un proceso de paz cuando se dan ciertas condiciones: por ejemplo, un alto al fuego ayuda mucho”.  Es importante que se tomen medidas para generar confianza, decía Fisas a nuestra revista, ya que en ese caso se puede establecer una negociación. “En fin, es todo un arte, lleno de fracasos, pero también con ejemplos de procesos muy dolorosos, de mucho sufrimiento, que han salido adelante”.

Y agregaba: “Una guerra nunca es inevitable. La guerra no sólo es el fracaso de la política si no que es un insulto a la condición humana. Otra cosa son los conflictos: a veces un conflicto es bueno, hay que mantenerlo si es necesario, pero nunca llegando a la violencia. El tiempo de resolución de los conflictos debe ser indefinido: hay etapas, por supuesto, pero nunca se terminan de agotar realmente los recursos para resolver un problema”.

Mientras el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar mantiene que los niños son las principales víctimas del conflicto armado en Colombia, su director, Diego Molano, subraya que el reto en materia de violencia en Tumaco –zona de trabajo de Global Humanitaria- “es el reclutamiento forzado ilegal de niños y adolescentes”, ya que las FARC y las bandas criminales “tienen como propósito un esfuerzo sistemático de reclutar niños”.

Pese a todo, en un artículo publicado por El País, Fisas insiste en el diálogo: “el 82% de los conflictos que han terminado en los últimos 30 años lo han hecho en una mesa de negociación, no con el uso de las armas. Vivimos una época en la que prima el diálogo como forma de resolver conflictos”.

Imagen: Juan Díaz/Global Humanitaria.