Mano a mano con el gobernador del Petén

En directo desde Guatemala.
Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria

Una de las primeras “historias populares” que uno escucha al llegar a Poptún, en el Petén, cuenta cómo mucha gente era enviada a la zona en represalia por delitos cometidos en otra parte de Guatemala. ¿La razón? Porque se trataba de un territorio inhóspito, donde sobrevivir era casi imposible. Por eso era una de las penas más temidas.

Lo cierto es que este departamento del norte de Guatemala fue poblándose poco a poco desde mediados del siglo pasado, con personas llegadas desde otros puntos del país. El Petén fue convirtiéndose en territorio de inmigrantes, y hoy su población es sobre todo maya-q´eqchí y también mestiza.

Todavía hoy, aunque en menor grado, es un territorio desplazado y con graves carencias en muchos aspectos clave de la vida sus habitantes: infraestructuras, educación, sanidad, trabajo, entre otros. Mucha de la responsabilidad (no toda), recae sobre la indiferencia de los sucesivos gobernantes quienes, a la vista está, no han sacado provecho de un territorio rico y con grandes potenciales.

De estos asuntos conversamos con el actual gobernador de Petén, Henry Amézquita, quien reconoce esta realidad así como también el gran reto que tiene por delante: contribuir a que casi la mitad de la población salga de la pobreza.

Amézquita dice que el problema más importante que debe enfrentar es la pobreza extrema y la falta de educación que provoca, entre otras cosas, los altos niveles de desnutrición. “Hay que comenzar por la educación y con infraestructuras sanitarias para que las personas puedan salir de la pobreza extrema”. Asegura que se está trabajando para unificar esfuerzos en aquellos proyectos relacionados con la salud y la educación, por ejemplo.

El gobernador nos dice que todo esto se puede alcanzar utilizando correctamente los fondos obtenidos de la extracción del petróleo que hay en el norte del departamento y con el trabajo en red con organizaciones locales e internacionales.  “Hoy nos encontramos con 40 comunidades que tienen muy difícil acceso, tenemos que empezar a habilitar carreteras”. Y para eso, sostiene, se está invirtiendo mucho dinero.

“La tierra aquí es productiva, pero hay que contribuir a orientar a la población. Hay tierra suficiente para producir de todo”. También nos habla del peso de la discriminación contra la población indígena y el resentimiento social que conlleva; agrega que sólo hay un alcalde indígena en 13 municipios que conforman El Petén.

Tomamos nota y veremos, pues, qué ocurre en los años venideros.

En la imagen, Amézquita aparece a la derecha del actual presidente de Guatemala, Otto Pérez. (Foto Elder Chitay)