Educar en valores para fomentar actitudes solidarias

Hoy es el Día Internacional de la solidaridad, y queremos dedicar este artículo a la educación en valores. ¿Cómo podemos enseñar a los niños a tener actitudes solidarias? Te dejamos algunos recursos que poner en práctica en el día a día del hogar o la escuela.

La solidaridad es un valor que se caracteriza por la colaboración mutua que existe entre las personas, y gracias a ella permite resistir las adversidades. Surge al apoyar una causa o el interés de otro, brindando ayuda a alguien que lo necesite por estar en situación de desventaja.

Este es un valor aprendido que se afianza con la práctica.  Por eso es bueno fomentarlo en los niños desde pequeños, ya que es la base de otras virtudes y que facilita desarrollar unas mejores relaciones y amistades, basadas en la ayuda, el respeto y la tolerancia. A partir de los 2 años es un buen momento, ya que el niño ya tiene conciencia sobre el otro, y pueden empezar a compartir, ayudar o colaborar.

Por otro lado, debe ser transmitida a través del ejemplo. Procura que en casa haya un entorno de escucha y de ayuda, y también ponlo en práctica en la calle. Es importante que los niños desarrollen su empatía, que se pongan en el lugar del otro, y que aprendan a compartir, así como que conozcan que existen realidades diferentes a la suya, a veces más fáciles, y a veces más difíciles.

Para enseñar actitudes solidarias, es bueno que el niño reciba una educación democrática, en un entorno comunicativo positivo, donde el niño pueda expresarse, y donde se establezca un diálogo para resolver los conflictos, y así reforzar la autoestima de los niños.

Y como los valores se afianzan con la práctica, proponemos algunas ideas que podemos llevar a cabo con los pequeños de la casa, para trabajar en la ayuda a los demás, la contribución, y la acción colaborativa.

Cuidar el planeta

El reciclaje, el ahorro de agua y energía, o el cuidado de la naturaleza son actitudes responsables y solidarias que podemos enseñar a los niños desde muy pronto. Así crecerán con hábitos de respeto al medio ambiente.

Voluntariado

La ayuda de forma activa es una de las mejores maneras de enseñar a compartir. Busca actividades que se adapten a la edad y la capacidad de los niños. Podrás involucrar a los niños en tu actividad como voluntario, participar en acciones como carreras solidarias, o recogida de alimentos, y cuando sean un poco más mayores, si así lo deciden, podrán dar un paso más allá y organizar actividades lúdicas, dar apoyo extraescolar, acompañar a personas mayores, o elegir la causa que más útil les parezca.

Adoptar una mascota

Una mascota es una responsabilidad muy grande, pero si estáis dispuestos a sumar uno más a la familia, puede ser una experiencia muy gratificante para todos. Los niños entenderán el respeto a los animales, y el compromiso de cuidar de otro ser vivo, además de ganar un amigo incondicional. Y adoptando, damos una nueva oportunidad a un animal sin hogar.

Donar ropa o juguetes

Es un buen hábito animarle a que done la ropa que se ha quedado pequeña o los juguetes que ya no usa. Así otro niño podrá disfrutar también de ellos.

Apadrinar

Otra actividad solidaria que se puede compartir en familia es el apadrinamiento. De esta forma entraremos en contacto con otro niño, y le ayudaremos a estudiar, a mejorar su alimentación y su salud. Además, se producirá un intercambio y conoceremos otras culturas y maneras de vivir. Es una experiencia fabulosa que mejora vidas, y que genera mucha satisfacción.

Deportes y juegos

Jugando en grupo, el niño se dará cuenta de los beneficios que tiene la cooperación tanto para el grupo al completo como para él mismo.

Cultura

Proporciona a los pequeños del hogar películas y libros con un contenido constructivo, que transmita el valor de la solidaridad. Es una oportunidad para que entiendan ciertos valores aplicados a diversas situaciones, mientras se divierten.

Existen muchos juegos didácticos y recursos útiles para usar tanto en casa como en el aula. Y que nos ayudarán a fomentar una buena convivencia basada en la empatía y la solidaridad. Por ejemplo, Por preguntar que no quede  da respuesta a muchas preguntas que los niños se hacen  y que sirven para trabajar la educación en valores en la etapa primaria.

 

Imagen: Sasin Tipchai