Los riesgos de la insalubridad en Tumaco

Por Fernanda Luna, coordinadora de comunicaciones de Global Humanitaria Colombia

Sin lugar a dudas, una de las principales problemáticas del Municipio de Tumaco es el acceso al agua potable y su relación directa con el saneamiento básico de la población, dado que es esencial para los servicios de higiene.

Los habitantes del Municipio y zonas aledañas se abastecen principalmente del río Mira, quebradas, pozos y la recolección de agua proveniente de la lluvia; sin embargo el agua se utiliza y se consume sin ningún tipo de tratamiento, lo que desencadena la proliferación de enfermedades de tipo hídrico, que afectan principalmente a la población infantil y que se manifiestan en serios problemas gastrointestinales y de la piel. 

Por otro lado, de acuerdo con  información de la Encuesta de Calidad de Vida elaborada por el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística), en el año 2005 la cobertura total que presentaba el municipio de Tumaco en el servicio de acueducto era del 29,2%, cifra muy por debajo de la registrada a nivel nacional para el 2008  que rondaba el 86,7%. Ahora bien, al discriminar la cobertura por zona rural y urbana se indica que la cobertura en el casco urbano es del 51,6% y es aún más preocupante en la zona rural ya que apenas la cobertura alcanza el 7%.

La situación de saneamiento básico en el territorio es en términos generales precaria ya que las comunidades no cuentan con sistemas de recolección y disposición de residuos, y casi la totalidad de la población deposita los desechos sólidos en montes, quebradas, ríos, y el mar.

Asimismo, datos del Sisben 2011 (Sistema de identificación de potenciales beneficiarios de programas sociales) revelan que sólo el 0,36% de las viviendas cuentan con un sistema de alcantarillado; tan sólo el 47% de toda la ciudad tiene acueducto (45,2% en la cabecera y 2% en la zona rural). En cuanto a la obtención del agua, 44% se surte del acueducto, 16,4% de pozo sin tratamiento, 14,6% de los ríos, 9,6% de donación, 8%de pozo con tratamiento, 3,3% de aguas recogida de las lluvias y 2,4% de las pilas públicas.

Tan sólo el 0,3% de los habitantes deposita las excretas en inodoro; el 49,8% utiliza pozo séptico, 30,4% letrinas que bajan directo al mar y 12% carece de sistema alguno.

El Sisben indica además sobre la disposición de basuras que  el 41,3% se recolecta a través del sistema de aseo local, 17,1% es quemada, 12,9% se deja en lotes baldíos, 11,4% es enterrada, 10% es arrojada a los ríos o al mar y 8,6% tiene otros destinos.