6 formas de decir adiós al plástico este verano (aunque tengas niños pequeños en casa).

El 3 de julio se celebra el día internacional sin bolsas de plástico, uno de los productos de este material más dañinos para el medio ambiente. Este mes da comienzo también, como cada año, la campaña Julio sin plásticos a la que se suman organizaciones de todo el mundo y personas para concienciar sobre la necesidad de reducir su consumo y animar a ponerlo en práctica.

Según datos de Naciones Unidas, cada minuto se compran un millón de botellas de plástico y, al año, se usan 500.000 millones de bolsas. Ocho millones de toneladas acaban en los océanos cada año, amenazando la vida marina.

La cuarta  Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, celebrada en 2019 en Nairobi, logró un acuerdo global para reducir el consumo de plásticos de un solo uso. Y en España, en junio de este año 2020, ha sido aprobado el Anteproyecto de Ley de Residuos en Consejo de Ministros y la consulta sobre el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases, por el que se empezarán a establecer limitaciones en el uso del plástico a partir del 2023.

La normativa propuesta recoge por primera vez en la legislación española limitaciones a los plásticos de un solo uso, e incluye también restricciones a su introducción en el mercado y obligaciones de información al consumidor. Complementariamente y para reducir los envases de plástico de un solo uso se establecerá un impuesto sobre los mismos.

Así que es hora de ponerse manos a la obra y acabar con este problema global que amenaza nuestro planeta y pone en riesgo el futuro y la salud de niños y niñas, así como la economía de sus comunidades que dependen del equilibrio de los ecosistemas.

El problema es que el plástico forma parte de nuestras vidas sin que ni siquiera seamos conscientes de ello. Mucho más si tenemos niños pequeños en casa. Y aunque las nuevas generaciones están cada vez más concienciadas, una buena forma de reflexionar sobre su uso y cómo evitarlo es comenzar pensando en el consumo que hacemos de este material a nivel familiar y emprender pequeñas acciones.

Para ayudarte en esta importante tarea, te proponemos que sigas la regla de las 6 erres: reducir, reutilizar, rechazar, reparar, reciclar y regalar.

1. Reduce. He aquí la gran clave en esta misión. Reduce la cantidad de cosas de plástico que compras y sobre todo las de un solo uso. Reduce, y en breve estarás preparado para eliminar esos productos por completo. Por ejemplo, puedes evitar comprar alimentos envasados de manera individual. Compra envases rellenables (botellas y tuppers) y en breve habrás eliminado una gran cantidad de residuos de tu vida.

2. Reutiliza: Si tienes cosas de plástico en casa, utilízalas todas las veces que puedas hasta que vayan a la basura. Busca vidas nuevas a los cubos de plástico que aún no están para tirar, usa todas las veces posibles las bolsas de plástico que acumules e igual con las pajitas que te queden (recuerda que dentro de poco no se podrán comprar).

3. Rechaza: empieza por las pajitas y las bolsas de plástico. Si no hay pajitas reutilizables o de otro material, acostumbra a tus hijos a no usarlas. ¡No son necesarias! Y lleva siempre tu bolsa de tela, para poder decir que no en el super. Siempre que puedas, elige productos que no sean de plástico.

4. Repara: estamos tan acostumbrados a reemplazar las cosas una vez no están perfectas… Reparándolas, además de un gran de ahorro para nuestra economía, haremos un gran favor al medio ambiente. Calentadores, estufas, juguetes… casi todo se puede arreglar antes de darlo por perdido.

5. Recicla. No solo al final de su vida llevando el plástico al contenedor adecuado. Sino buscando una segunda vida a los productos. Una botella que se convierte en una maceta, una caja de fruta que pones bonita para almacenar cosas… El verano es el momento perfecto para realizar actividades de este tipo con tus hijos. Si necesitas ideas sobre cómo reciclar objetos de plástico la guía infantil te ofrece unas cuantas.

6. Regala. Bien sea haciendo trueque con tus amistades, o donando todo lo que ya no necesites pero está en buen estado, seguirás aumentando la vida de nuestras cosas y retrasando el momento en el que llegan al contenedor. Evitas que otras personas compren un producto que sigue estando en buen estado o ayudas a alguien que de verdad lo necesite

¡Como ves es más sencillo decirle adiós al plástico con las 6R en la cabeza y podemos empezar este mismo verano! Y tú ¿por dónde vas a empezar?