Anamika tiene 35 años y participa en el programa Mujer a Mujer que Global Humanitaria lleva a cabo en India. En la escuela de Mridha Para, en la isla de Kumirmari) asiste a clases para aprender a leer y escribir, a sesiones sobre higiene, nutrición, salud y derechos. El programa incluye una segunda fase de formación para el emprendimiento y atención específica ginecológica para las cerca de 220 alumnas inscritas.
“Yo no pude ir a la escuela”, dice Anamika, “porque mis padres eran muy pobres y mi madre estaba siempre muy enferma. En lugar de estudiar, tuve que ocuparme de la casa. Ahora quiero aprender más, ser autosuficiente y ayudar a mis hijos a tener una educación superior. Y también ayudar a mi familia a vivir mejor”.
Los 20.000 habitantes de Mrida Para malviven de la pesca en los manglares y de recoger madera y miel. Muchos trabajan como jornaleros en el campo o la construcción como Paritosh, marido de Anamika. La pareja tiene 2 hijos, ( Barsha de 14 años y Rudra de 6 ) que van a clases de refuerzo escolar que imparte Global Humanitaria. Gracias a ellos Anamika supo que se organizaban cursos de alfabetización para adultos y que podía apuntarse. “Ahora sé leer y puedo ayudar a mis hijos”
Además de mejorar la lectura, la escritura y conocimientos básicos de matemáticas, el programa “Mujer a Mujer” incluye formación de docentes y atención ginecológica. En una segunda fase, en la que ya Anamika participa, aborda la formación en cría y cuidados de animales de granja (pollos y cabras) para impulsar pequeños emprendimientos.