En Tumaco y Francisco Pizarro (Nariño), seguimos trabajando junto a las comunidades para apoyar a la infancia y a la juventud, enfocándonos en que tengan las herramientas necesarias para no abandonar sus estudios.
En agosto, más de 1.000 estudiantes participaron en actividades de refuerzo en lectura y escritura, con el apoyo de los docentes quienes dedicaron espacios de práctica adaptados a los diferentes ritmos de aprendizaje. Además, entregamos materiales para el trabajo diario en las aulas y 500 kits escolares, asegurando que el alumnado cuente con lo básico para asistir y participar activamente en sus clases.
Para que este impacto no sea temporal, avanzamos en consolidar el programa ATAL (Aprendamos Todos a Leer) en la región. De este modo, nos reunimos con rectores y coordinadores con un objetivo claro: lograr que estas estrategias de lectoescritura se integren de forma permanente en los colegios y se articulen con el Plan Institucional de Lectura, Escritura y Oralidad (PILEO).
El aprendizaje también salió de la rutina con actividades prácticas como el festival “Lectura al Viento” en el Centro Educativo Tumac, y la estrategia Neuroletras, una herramienta clave para dar un apoyo personalizado al alumnado que necesitan reforzar su proceso lector.
Por su parte, los jóvenes contaron con un espacio propio en una feria académica y universitaria, donde revisaron opciones reales para continuar su formación y planificar su futuro. En paralelo, a través del programa Altruismo, se realizaron talleres prácticos enfocados en valores ciudadanos como la solidaridad, la empatía y la responsabilidad comunitaria. Con estas acciones, seguimos sumando esfuerzos con los colegios de Nariño, aportando recursos concretos que impulsen el desarrollo integral de los jóvenes.